Las piedras preciosas y sus atributos

Las piedras consideradas preciosas son cuatro: el diamante, el rubí, la esmeralda y el zafiro azul y se distinguen por su dureza, su rareza (o dificultad para encontrarlas en la naturaleza) y su belleza y perfección (color, brillo, pureza, transparencia).
Rubí: su nombre proviene del latín rubeus, que significa rojo. Su principal característica es el intenso y brillante color rojo y siempre se ha considerado que poseen poderes místicos, como ser protector contra la desgracia y la mala salud, y también se usa para abrir el corazón y promover el amor, fortaleciendo la fuerza de voluntad y la autoconfianza. Es la piedra del mes de Julio.
Diamante: es la sustancia más dura que podemos encontrar en la naturaleza. Los diamantes han sido considerados sanadores a lo largo de la historia brindando fuerza emocional, valentía, claridad mental y determinación a quienes lo usan. Es la piedra del mes de Abril.
Esmeralda: el nombre deriva de una palabra persa que apareció más tarde en griego como “smaragdos” que significa piedra verde y es una de las piedras preciosas más buscadas y preciadas por su color y durabilidad. Su color verde se relaciona con la salud y la sanación, la fertilidad y el amor. Es la piedra del mes de Mayo.
Zafiro azul: el nombre proviene del griego “sappheiros” y del latín “sapphirus” que significa azul. Se considera la piedra del alma y su característica distintiva es su intenso color azul, aunque existen zafiros de otras tonalidades. Tiene una rareza muy peculiar y se le atribuyen cualidades como la honestidad, la fidelidad y la verdad en las relaciones. Trae paz, sabiduría al calmar y concentrar la mente. Es la piedra del mes de Setiembre.